Los primeros restaurantes chinos en España (reflexiones alrededor de un óbito)

Hace unos días leí la nota necrológica de José Kao Tze Chien, uno de los pioneros de la cocina china en España. José Kao acaba de morir en Barcelona a los 97 años, tras cinco décadas de vida en nuestro país. Repasar su biografía nos retrotrae a los primeros inmigrantes chinos que llegaron a España tras la revolución comunista en China. Pero José Kao no venía de la China continental, llegó de la República de China, es decir, de Taiwán.

kao

Su biografía es un ejemplo idóneo para hablar de los primeros inmigrantes chinos llegados a España en la segunda mitad del siglo XX, es decir, de aquellos que empezaron a abrir el camino a las generaciones posteriores que hemos conocido desde mediados de la década de 1980 en adelante. La pequeña nota biográfica que aparece en el obituario de José Kao, en La Vanguardia, aunque un poco confusa, me va a permitir hablarles de aquellos primeros y escasos inmigrantes de origen chino, procedentes la mayoría de Taiwán, tras el paréntesis bélico que abrazó primero a España y luego al mundo en las décadas de 1930 y 1940.

Según explica la nota necrológica de José Kao Tze Chien, había nacido en Shandong, al norte de la China continental, en 1925, es decir, cuando el país era ya una república. En la década de 1940 pasó del continente a la isla de Taiwán huyendo de la revolución comunista de Mao. Allí trabajó en un hotel de lujo como chef durante años, hasta que en algún momento (en la necrológica afirman que fue en ese hotel) se cruzó con el sacerdote católico Peter Yang, un paisano de Shandong que vivía en España tras haber sido becado por el régimen del general Franco. La historia de Yang también es muy interesante así que haremos un pequeño paréntesis.

Peter Yang Pai-Te fue becado por la España franquista a principios de la década de 1950. España y la República de China –desde 1949 recluida en la isla de Taiwán tras la derrota ante los comunistas de Mao y la proclamación de la República Popular en el continente- iniciaron contactos ya a finales de la década de 1940 que culminarían en la firma de un tratado de amistad en 1953 que restablecía las relaciones entre ambos gobiernos. Dichas relaciones habían sido congeladas por las autoridades franquistas tras su apoyo a la causa japonesa y a sus gobiernos títeres de Manchukuo y Nanjing durante la guerra sino-japonesa y la Segunda Guerra Mundial. Tras la victoria de Mao y su ascenso al poder en China, Franco no podía reconocer a su gobierno comunista, pero como anteriormente se había ganado la enemistad del gobierno nacionalista chino durante su enfrentamiento con Japón la firma del tratado bilateral necesitó muchos acercamientos y mediaciones.

Taiwán, sin embargo, estaba necesitada en ese momento del máximo número de reconocimientos diplomáticos a escala internacional para decantar la balanza a su favor en su pleito con la República Popular por ostentar la verdadera identidad de China. También España pugnaba por sacudirse el aislamiento internacional. Por eso, Taiwán y España firmaron ese nuevo tratado de amistad que, entre otros intercambios culturales, supuso la creación de nuevas becas de estudio en España que se sumaron a las 30 que en 1949 ya habían acordado ambos gobiernos tras unos primeros contactos. Una de aquella 30 fue para Peter Yang por su condición de sacerdote católico.

La beca franquista de Yang

Yang estudió medicina primero en Valladolid y luego en Barcelona, en donde se licenció en 1957, aunque nunca ejerció. Las estrecheces económicas de la beca y el hecho de acabar sus estudios motivaron que tuviera que buscarse un sustento o volverse a su país. Algunos amigos bien situados y varios préstamos le permitieron llevar a cabo su idea de abrir el primer restaurante chino de Barcelona, y ello pese a la oposición inicial del arzobispo de Barcelona Gregorio Modrego que no veía claro que un sacerdote regentara un negocio tan terrenal. Yang abrió finalmente el restaurante Gran Dragón en la calle Ciutat en 1958. La historia es cuando menos curiosa y está muy bien desgranada en el blog del geógrafo e historiador Ricard Fernández, en donde hay también unas fotografías muy interesantes.

Pero volvamos al momento en que se cruzaron las vidas de Yang y José Kao. Kao llegó a España en 1961 por las gestiones de un conocido suyo y de Yang. Cuando los cocineros que tenía Yang en el Gran Dragón le dejaron para establecerse por su cuenta, Kao les reemplazó. Con el tiempo, tal como habían hecho sus antecesores en el Gran Dragón, él también se emancipó y con mucho esfuerzo abrió su propio restaurante en Barcelona, el Beijing (Pekín), en 1966, en la esquina de Diagonal con Córcega. Diez años después trasladó el negocio a otro local en la zona alta de Barcelona y abrió el Shanghai, uno de los restaurantes chinos de mejor reputación en la Ciudad Condal y que hoy dirigen sus hijos (Jose María Kao es el chef).

No hace falta repetir de nuevo las características de la emigración china, su entrega al trabajo y su deseo de independencia y de crear su propio negocio, que ya trate en otra entrada. En los artículos que enlazo a lo largo del texto se dan más detalles de las vidas tanto del sacerdote Peter Yang Pai-Te como del chef José Kao Tze Chien. Prefiero centrarme aquí en otro tipo de cosas como el origen de su llegada, esas relaciones entre la República de China establecida en Taiwán y la España de Franco que durarían hasta 1973, cuando Estados Unidos reconoció a la China comunista y España siguió el juego dejando en la estacada a los nacionalistas y reconociendo a la República Popular como la legítima representante de la nación conocida como China.

El exotismo de la burguesía

Otro tema curioso es saber quienes eran capaces de ir en las décadas de 1950 y 1960 a un restaurante chino… Hoy encontramos normal degustar otras cocinas pero entonces sacar a los españoles de la tortilla de patatas debía ser cuanto menos un exotismo. En la página web del restaurante Shanghai nos aportan una primera respuesta al hablar de la clientela del primero de los restaurantes de la familia, el Beijing, abierto en 1966: “solía reunir en un elegante espacio a sus buenos clientes, caracterizados en su época por artistas bohemios, grandes deportistas del momento y gente que apreciaba la buena comida oriental en aquellos años”. Gente sin duda pudiente entre los que encontramos nombres como el futbolista Ladislao Kubala o el pintor Joan Miró. Si añadimos a los pocos miembros de la comunidad asiática que había en Barcelona en aquel momento (27 censados en Cataluña en 1961…) así como algunos amigos y conocidos de la familia tendremos seguramente la base de la clientela.

Más mérito aún debió tener llenar las 15 mesas para 60 comensales del primer restaurante chino de Barcelona, el Gran Dragón de Peter Yang en aquel temprano 1958. Seguramente ayudó el hecho de que en 1959 ganaron el Premio a los Platos Típicos del III Concurso Provincial de Cocina ‘Destreza en el oficio’ en el Pabellón Iberoamericano de la Feria de Barcelona. Escribe Ricard Fernández en su entrada de blog antes citada que el premio “contribuyó al aumento del prestigio del local, único en la ciudad, generalmente frecuentado por clientela de clase social más acomodada” y añade más adelante que el Gran Dragón “terminó definitivamente con la hegemonía de una gastronomía refinada y afrancesada destinada a la burguesía, se convirtió en una embajada cultural de la China y en la semilla del multiculturalismo gastronómico que ha hecho de la capital catalana la ciudad con la oferta culinaria más variada de Europa”. Puedo imaginarme aquella burguesía catalana abriéndose a las nuevas experiencias culinarias ofrecidas por un sacerdote católico de origen chino, aunque las escenas con los palillos debían ser realmente singulares y divertidas…

Por cierto, el sacerdote Peter Yang Pai-Te aun vive en Cataluña, en donde además también ha tenido una larga trayectoria como divulgador del taijiquan y del Qigong, y ha ejercido como sacerdote.

EDITADO EL 13-03-2014:

Según me indica Alfred en un comentario a esta entrada, el sacerdote Peter Yang ha fallecido el pasado 7 de marzo. La esquela se puede consultar aquí.

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ENLACES

- Reportaje sobre la saga de los Kao, en La Vanguardia

- Documental en TV3 sobre el restaurante del padre Yang, el Gran Dragón (en catalán)//

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4 pensamientos en “Los primeros restaurantes chinos en España (reflexiones alrededor de un óbito)

  1. Estimado Enric,

    Me ha emocionado tu estupenda entrada sobre los Rtes. chinos. Creo que conocí al Padre Yang cuando viví en Barcelona a los seis años de edad (ahora tengo 48), amigo de un anticuario chino de la calle Santaló cuya familia creo que todavía vive en la ciudad.

    Mis padres llegaron de Hongkong a Madrid vía Marsella-Barcelona a principios de los ´60. Arrastraron a 2 paisanos de su pueblo (Zhongshan, prov. de Guandong) posteriormente afincados en Alicante y Málaga. Yo nací aquí y mis hermanos llegaron con 6 y 8 años. Tuvimos un rte. chino en la Diagonal 515 (entonces Avda. del Generalísimo) cursando 1º de EGB en el San Juan Bosco de Sarriá, allá por 1972.

    Te podría contar mucho si te interesa profundizar en este tema, de manera altruista y para que las peripecias de aquellos pioneros chinos en España no se pierda en el olvido, ahora que China está tan de moda…

    Un cordial saludo,
    Miguel Lam

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