La diáspora china, emprendedora por naturaleza

Leo en un diario económico que los mayoristas de origen chino en España están creando las primeras cadenas de ropa de precio reducido (Mulaya, H&F, Xieli). Es un nuevo paso en la ya larga carrera comercial de los emigrantes de origen chino en España ¿Por qué se han expandido con tanta fuerza los negocios regentados por estas personas en los últimos años? Sobre la presencia en España de comercios regentados por ciudadanos originarios de la RP China o de Taiwán existen muchos mitos, unas cuantas falacias y, en general, un exceso de desconocimiento y de ignorancia. El éxito de los emigrantes chinos a la hora de establecer sus negocios está basado normalmente en el esfuerzo personal, la solidaridad familiar, su herencia cultural, su visión para los negocios y su forma de establecer relaciones. Por supuesto también se dan fraudes, pero déjenme que les explique.

Corren bulos y comentarios ignorantes que achacan a las administraciones todo tipo de tratos de favor para con los negocios regentados por inmigrantes chinos. No se engañen, sus comercios también sufren las inspecciones periódicas de las autoridades, pagan sus impuestos, sufren la crisis económica e, incluso, se liquidan y cierran la persiana. Por primera vez en muchos años, el número de ciudadanos de origen extranjero ha descendido en España, y el de ciudadanos chinos lo ha hecho en unas 800 personas. Si se pasean por barrios como los de Fondo, en Santa Coloma de Gramenet (Barcelona), encontrarán varios locales en traspaso que anteriormente eran negocios regentados por ciudadanos de origen chino. Por supuesto es cierto que, como en todas partes, en este colectivo también hay quien defrauda y delinque, aunque a veces en los medios de comunicación se les concede mayores cuotas de presencia a los delincuentes que a los que están aportando su trabajo a la sociedad.

En España constan censados algo más de 150.000 ciudadanos de origen chino (a 1 de enero de 2010), de los que la mayoría se concentran en Catalunya, Madrid y Valencia (aunque los hay prácticamente por toda la geografía nacional). Como en gran parte de Europa, en España también la mayoría de los chinos inmigrantes tienen su origen en la provincia de Zhejiang, aunque también hay que considerar la presencia de los originarios de Shanghai y en menor medida de Beijing y de otras provincias como Fujian, Anghui y Jiangsu. Últimamente, las nuevas corrientes migratorias proceden también de la provincia de Shandong o de las tres de Manchuria (Liaoning, Heilongjiang y Jilin) al nordeste de China

Hasta los años noventa, la presencia de personas de origen chino en España había sido poco numerosa, pero sólo en la década final del siglo pasado se multiplicó por siete. En la década actual, se ha vuelto a quintuplicar. Una persona nacida en los años sesenta que hubiera tenido un buen sentido de la observación o una curiosidad innata ha tenido una oportunidad única de contemplar en su totalidad este proceso. La presencia de estos ciudadanos se ha ido manifestando progresivamente en buena parte del Estado español de la mano sobre todo de sus negocios.

El caso de Dídac Lee

Del empresario figuerense Dídac Lee, que actualmente tiene 36 años, se han escrito bastantes páginas a los diarios catalanes. En estos artículos y entrevistas hay un adjetivo que no falta nunca: “emprendedor”. Su historia y la de sus padres ejemplariza a la perfección buena parte de los rasgos que caracterizan la forma de vivir y los valores de los inmigrantes de origen chino. Los padres de Dídac Lee, originarios de Taiwán, se establecieron en Gerona al principio de los años setenta “sin nada”, y abrieron uno de los restaurantes chinos más antiguos que hay ahora mismo en Cataluña, el Shanghai de Figueres. Su hijo ya nació en Cataluña y actualmente preside diversas empresas basadas en internet que dan trabajo a un centenar de personas y que tienen sedes en Europa, Asia y América.

La primera que creó, IntercomGi -un proveedor de acceso a internet pionero en Europa- nació gracias a un crédito bancario de 18.000 euros y con sólo cuatro trabajadores. Para montarla, Dídac abandonó los estudios universitarios, provocando así una controversia familiar. El joven Lee sospecha que, a pesar de todo, aquel primer crédito lo avaló su padre en secreto. Aunque es evidente que la diversidad de los nuevos flujos de inmigración china hacen más complejo este fenómeno sí que podemos extraer, sin embargo, dos puntos claves del ejemplo de la familia Lee. Uno es la importancia del núcleo familiar en el modelo migratorio chino; el otro es el deseo de una parte importante de los chinos inmigrantes de tener su propio negocio, de convertirse en empresarios.

En efecto, por una parte en la migración china es el grupo familiar y no las personas la unidad básica de movilidad. Incluso cuando algunos hijos ya nacen en el país de destino esta importancia se mantiene porque todavía hay otros familiares dispuestos a venir  (reunificación familiar e incluso en grados más alejados). En la inmigración china, además, hay que añadir que una de las fuentes de su diáspora es la reemigración desde un primer país de acogida hasta uno segundo e incluso uno tercero, lo que va tejiendo importantes entramados de relaciones personales y/o económicas transnacionales susceptibles de ser utilizados en el futuro en caso necesario, tanto por solicitar ayuda como para hacer negocios.

El otro aspecto que destaca de la inmigración china en todo el mundo es su importante capacidad para crear sus propios negocios. Se alude al sustrato empresarial que desde hace más de dos mil años posee la sociedad y el sistema político-económico chino de cariz confuciano, con una propiedad de la tierra básicamente familiar que convertía la familia en una especie de pequeña empresa y a China -cuando menos como ideal- en una especie de sociedad de pequeños propietarios agrarios con sus cíclicos descalabros. La empresa familiar es una constante en Asia oriental (curiosamente como también lo es actualmente en España, y especialmente en Cataluña). Los inmigrantes chinos traen con ellos esta forma de hacer, y muchos tienen como máxima aspiración poseer su propio negocio a pesar de las muchas dificultades que eso comporta para un recién llegado (financiación, burocracia, idioma …).

Obviamente la mayor parte de los inmigrantes chinos son asalariados por cuenta de otro, pero el porcentaje de trabajadores autónomos o por cuenta propia es superior a la media general de la inmigración internacional. La presencia de un apreciable porcentaje de mujeres empresarias es otro elemento destacado de la inmigración china en España. Los expertos concluyen que el proceso de migración internacional ha influido en la transformación de los tradicionales roles sexuales, elevando la posición de la mujer china en la familia y en la sociedad, incluida la faceta empresarial.

Las ‘reglas de oro’ del emprendedor chino

La forma de actuar a nivel profesional de los inmigrantes chinos cuando se convierten en empresarios se resume en estas actitudes: prudencia -se intenta correr el menor riesgo posible a la hora de empezar el negocio; ahorro -de personal, gastos o decoración-; sentido emprendedor, perseverancia y apoyo familiar; y por último su evidente gran capacidad de trabajo.

Los potenciales empresarios chinos acostumbran a poner su mirada en el que los especialistas denominan ‘nicho económico étnico’, es decir, la explotación de determinados sectores con posibilidades de desarrollo ligados a las necesidades del colectivo, o también con ciertas habilidades propias que en el sitio de destino no se conocen o están poco desarrolladas. Además, se intenta que en lo posible no entren en competencia directa con el mercado laboral general establecido en el país. El ejemplo inicial en casi todas partes fueron los restaurantes de comida china.

En España los sucesivos sectores étnicos donde han hecho negocio pasaron de los restaurantes a los bazares y las conocidas tiendas de todo a cien pesetas y a un euro; con ellas llegaron los mayoristas de estos artículos, y más tarde las empresas de importación y exportación y también los minoristas de otros sectores como ropa, bolsos, bisutería … favorecidos por la incorporación de la RP China a la Organización Mundial del Comercio (2001); paralelamente se explotó el sector de la confección textil, que con el tiempo se ha agotado; en los últimos años asistimos al incremento de peluquerías y tiendas de servicios étnicos, o a la transformación del sector de la restauración hacia locales de comida japonesa, oriental o incluso china pero destinada a clientes de un nivel económico más alto.

En todo caso, sin embargo, hay que advertir que las iniciativas de los inmigrantes chinos pueden tener una componente de negocio dirigida a los compatriotas, pero normalmente son también negocios dirigidos a satisfacer al cliente autóctono. Así por ejemplo, en un supermercado chino se pueden vender medusas sazonadas, una comida de difícil salida más allá del colectivo chino, pero en este tipo de tiendas no es extraño que los demás entremos a comprar otros productos, por ejemplo en horarios más intempestivos cuando no hay otra tienda abierta. Más clara todavía es la reciente incorporación de un nuevo tipo de negocio regentado por chinos, el de los bares que hasta ahora eran regentados por españoles y que, sin ninguna transformación, son alquilados o comprados por chinos que simplemente se dedican a explotarlos casi con la misma clientela anterior.

Normalmente los recién llegados chinos acostumbran a empezar su periplo como trabajadores por cuenta de otro compatriota, una situación que durará más o menos tiempo en función de sus ambiciones personales de tener su propio negocio o empresa. La disponibilidad progresiva de más mano de obra, las formas abusivas de tráfico humano y el encadenamiento por deudas también han supuesto en ocasiones el empeoramiento de las relaciones entre asalariados y empresarios chinos, con consecuencias que van del endurecimiento de las condiciones de vida hasta extorsiones o prostitución. Las relaciones de competencia entre comunidades chinas se han agudizado también en los últimos años.

ENLACES

(editado en febrero de 2011):

– La nueva estrategia del comercio chino en España, montar franquicias familiares. Artículos de Luis Benvenuty en la sección de suscriptores de La Vanguardia (se puede visualizar el inicio del artículo y la referencia). (“Franquicias familiares de sabor oriental”, “El puente del dinero”, “Unirse para ser más eficientes”, por Luis Benvenuty, en La Vanguardia)

(editado en mayo de 2012):

– La población de origen chino roza el pleno empleo en la comunidad de Madrid, según la Encuesta Regional de Inmigración 2012, y el 40% son trabajadores autónomos (“La población china en Madrid roza el pleno empleo”, por Victoria Torres, en El País)

(editado en marzo de 2013):

– El empresariado de origen chino en España ha alcanzado ya altas cotas de desarrollo. El panorama que describe este reportaje de El País nos retrata la parte superior de la élite económico-empresarial china en España. Está formada por grandes empresarios, directivos y ejecutivos de grandes compañías (algunos de los que nombra también salen en esta entrada).

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FUENTES DE INFORMACIÓN:

– SÁIZ, A. (2005). “La migración china en España: Características generales”, Revista CIDOB d’Afers Internacionals, n. 68, pp. 151-163.

– PIEKE, F. (2006). “Comunidad e identidad en el nuevo orden migratorio chino”, en BELTRAN, J. (ed.) Las diásporas de Asia Oriental en Europa Occidental. Barcelona: Documentos CIDOB, nº 13, pp. 69-99.

– BELTRÁN, J. (2004). “La diàspora xinesa (II)”. En: BELTRAN, J. (coord.). La presència xinesa al món. Barcelona: FUOC

– (2006). “El empresariado como modo de vida. El caso de los inmigrantes chinos”, en BELTRAN, J., OSO, L. i RIBAS, N. (eds). Empresariado étnico en España. Madrid: Observatorio Permanente de la Inmigración (OPI), Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, pp. 231-248.

– BELTRAN, J. i altres (2009). “Qingtian: La immigració xinesa a Barcelona”. Debate celebrado en el Centre de Cultura Contemporània de Barcelona el 23-1-2009.

– DE PABLO, M. (2007). “L’emprenedor més internacional”. Diari de Girona, supl. Dominicial, 8 de julio

– SANDOVAL, A. (2007). “Dídac Lee, emprendedor en serie”. La Vanguardia, 28 marzo, p. 67

– ANGLÈS, M. (2010). “Los mayoristas chinos crean sus propias cadenas de moda barata”. Expansión, 26 julio, en línea http://www.expansion.com/2010/07/22/empresas/distribucion/1279825421.html [consultada en julio 2010]

ENLACE PERMANENTE: http://wp.me/pO2mg-6H

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2 pensamientos en “La diáspora china, emprendedora por naturaleza

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